La mujer busca en la fotografía de moda un espejo en el que contemplarse de manera idealizada. Cómo sería ella sin complejos, con ese vestido y de qué forma la verían los demás. No fue hasta 1913 que Vogue sustituyó las imágenes sin gracia de la portada y el interior de la revista por una fotografía en blanco y negro realizada por Adolphe de Meyer. A él le siguieron otros grandes como Horst o más recientemente Richard Avedon, que con su técnica y dedicación marcaron el devenir de la fotografía en las revistas de moda.

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Fotografía de De Meyer para Vogue. 1919

Mainbocher Corset, Paris 1939 (Horst P. Horst)

Horst. 1939

Nadja Auermann & Kristen McMenamy by Richard Avedon - Versace Campaign Spring 1995.

Nadja Auermann & Kristen McMenamy por Richard Avedon. Versace 1995

A comienzos de los 70 Helmut Newton comenzaba a despuntar dando un giro de 180º a esta fotografía. Con su gusto por las mujeres sugerentes y las piernas infinitas inauguró un fenómeno que se consolidaba a finales del siglo XX en el que las fotografías giraban alrededor de un universo mucho más sensual y estimulante. Helmut Newton se había empapado del trabajo de Brassai y, aunque a lo largo de su carrera mostrara en ocasiones claras influencias de su admirado maestro, la suya se desarrolló paralela al mundo de la moda que admiraba desde muy joven.

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En Melbourne abrió su primer estudio de fotografía donde conoció a Grace Mirabela, sucesora de Diana Vreeland y que le brindó la oportunidad de comenzar a trabajar para la edición británica de Vogue hasta dar el salto posteriormente a la Vogue francesa. Siempre obsesionado con las mujeres y fetichista confeso, le gustaba captarlas decididas, agresivas y conquistadoras. En sus mejores trabajos aparecen mujeres desnudas que encarnan a la perfección el espíritu de la liberación sexual. Mujeres que a pesar de carecer de ropa no resultan pornográficas sino más bien frías e inaccesibles.

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Su fotografía era distinta: una forma nueva y mucho más erótica de ver la moda. Para fotografiar su cocina, que le resultaba un espacio de lo más interesante, colocó un par de mujeres desnudas frente al objetivo porque las consideraba necesarias para hacer su trabajo más bello. Cuando posaban para él, sus maniquíes predilectas cuentan que era sumamente exigente y que le gustaba que flexionaran la cadera hacia adelante y los hombros hacia atrás. Todo esto encima de unos tacones vertiginosos y manteniendo el equilibrio en una postura tan perfecta como imposible.

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Paloma Picasso

En sus imágenes se puede observar esa pincelada obscena y prohibida que le da a su arte. Desde las campañas de Yves Saint Laurent en los 70 hasta los numerosos editoriales que realizaba para las revistas de moda o las fotografías de una de sus grandes musas –Nadja Auermann y sus piernas kilométricas.

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Campaña de YSL años 70. Helmut Newton.

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Nadja Auermann

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Muchos no han dudado en considerarlo el mejor fotógrafo de la historia. Quizás sea por sus elegantes fotografías en blanco y negro o por su forma cruel de mostrar la realidad. Lo que sí está claro es que su carrera en la moda se movía de forma diferente a la del resto. Una mezcla de dominación y masoquismo. Un contraste entre sumisión y fortaleza, entre belleza y sexualidad. Mujeres que aunque fueran inmortalizadas en entornos tan miserables como reales eran fuertes y lo sabían. Porque cuando una mujer es seductora siempre tiene el poder.

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Madonna

El poder que tiene Claudia Schiffer en una imagen que refleja la sordidez y la elegancia mientras ella entra por la puerta como una bella estatua de mármol. El poder de Charlotte Rampling fotografiada únicamente con unos zapatos de tacón o de Daryl Hannah calmando a su bebé mientras despide a su amante al mismo tiempo que llega su marido. O el poder de Lisa Taylor, perturbadora con un vestido de algodón de Calvin Klein que apareció en un artículo de Vogue por el que se cancelaron numerosas suscripciones de la revista y que, morbosamente, se llamaba «The Story of Ohhh…»

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Claudia Schiffer por Helmut Newton. 1993

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Charlotte Rampling por Helmut Newton. 1974

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Daryl Hannah por Helmut Newton. 1984

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Lisa Taylor por Helmut Newton. Vogue 1975

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