Hasta principios del siglo XX las mujeres tenían que sufrir para estar bellas dentro de unos corsés que se fortalecían con metal y almohadillas en las caderas y bajo los brazos para exagerar la estrechez de la cintura. Pero las sufragistas inglesas y, poco después las francesas, se opusieron a esta prenda que fue sustituida por una nueva silueta creada por el modisto francés Paul Poiret, caracterizada por un estilo mucho más lánguido. A partir de entonces las mujeres pudieron volver a respirar con total libertad.

Las bellezas de grandes pechos, adoptaron esta nueva silueta inspirando a toda una generación de chicas adolescentes que querían copiar ese look “sweater girl” que consistía en llevar un jersey ajustado sobre un pecho prominente. El sujetador se presentada como la prenda perfecta para realzar los encantos de las jóvenes y el Wonderbra relanzado en los 90 se convirtió en todo un fenómeno de ventas ayudado por Eva Herzigová y su “Hello Boys”.

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Eva Herzigová Wonderbra 1994

Pero si de sujetadores y lencería se trata, Victoria’s Secret es sin duda la firma que revolucionó el negocio convirtiendo en espectáculo un par de conjuntos de ropa interior que hasta la fecha eran causantes de vergüenza y rubor en el mercado. Impulsó las ventas en tanto que ya no solo las mujeres pudieran ir a comprar su propia lencería, sino que también los hombres se acercaran a estos establecimientos con la intención de adquirir las prendas que tantos beneficios económicos les ha ocasionado.

Roy Raymond aplicó sus conocimientos empresariales al mundo de la lencería debido a su timidez a la hora de comprar ropa interior a su pareja y fundó Victoria’s Secret. Tras un éxito discreto decidió vender la marca por un elevado precio pensando que hacía el negocio de su vida. Idea que no tardaría en cambiar cuando decidió suicidarse lanzándose a las aguas de San Francisco desde el Golden Gate, ya que nunca pudo soportar que la firma que había fundado él mismo obtuviera una difusión internacional en manos de otra persona.

Comenzaron a contratar a top models para sus anuncios y desfiles en lugar de a famosas actrices de Hollywood. Y dieron nombre a un selecto grupo dentro de la firma conocido como Ángeles, que serían sus mayores representantes y las  más  visibles portavoces de la marca. Tyra Banks, Helena Christensen, Karen Mulder, Daniela Pestova y Stephanie Seymor fueron las primeras que obtuvieron una proyección mundial y una inmensa popularidad. Algunas de ellas ya pertenecían a esa generación que movía millones en publicidad y ocupaba las portadas de todas las publicaciones de moda e incluso aparecía en videos musicales. No tenían tiempo ni para entrevistas. Las supermodelos eran sumamente jóvenes, caprichosas y con millones de admiradores.

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Karen Mulder, Stephanie Seymour, Helena Christensen, Daniela Pestova y Tira Banks. Victoria’s Secret

La idea era contratar solo a las mejores y Elite Models sabía quiénes eran ellas. Encabezada por John Casablancas, esta agencia de modelos es la descubridora de las mujeres más bellas que han pisado la pasarela de Victoria’s Secret. Naomi Campbell, Adriana Lima, Heidi Klum o Gisele Bundchen y otras tantas, como Cindy Crawford o Linda Evangelista perdían la cabeza por el fundador de la agencia más mítica de la historia que cambió a las mujeres de belleza fría y melena rubia por sensuales féminas morenas, a pesar de que él las traicionara algunos años antes de su muerte diciendo entre otras cosas que Heidi era una salchicha alemana,  que no soportaba a Gisele y sus aires de diva o que habría pegado un tiro a Naomi.

Los primeros desfiles, celebrados previamente al día de San Valentín entre 1995 y 1998, eran exposiciones íntimas a las que asistían hombres de negocio. No fueron emitidos en televisión hasta el año 2001 en el que se sustituyó la romántica fecha por el calendario navideño dando paso a un gran número de Fashion Shows que duran hasta el día de hoy y que han sufrido numerosos cambios que hacen que cada vez merezca menos la pena esperar durante un año a que los Ángeles vuelvan a pisar la tierra.

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John Casablancas con Eugenia Silva, Nieves Álvarez e Ines Sastre

En el año 2000 aún podemos ver un rastro de aquellos desfiles a los que asistían hombres de negocios y no del espectáculo de hoy en día. Las alas estaban contadas y reservadas a las mejores modelos. Había menos ropa pero sin embargo cada una de ellas era más sobria y elegante que cualquiera de las que hoy vemos. Aparecen todavía los Ángeles que dieron vida al término: Stephanie Seymour (que estuvo con John Casablancas), Karen Mulder o Daniela Pestova, que llevó en el año 98 el sujetador que cada año crea la firma con joyas preciosas conocido como Fantasy Bra, y que es uno de los mayores privilegios en el desfile junto con la apertura o el cierre de este. Aquí Gisele Bundchen apenas tenía 20 años y Adriana Lima y Alessandra Ambrio 19. Más joven era aún Karolina Kurkova con 16, pese a una actitud capaz de llevarse a medio casting por delante. El increíble catwalk de Carmen Kass o Laetitia Casta cerrando el desfile aportan el toque exacto de glamour, regalándonos algunos de los mejores momentos que se recuerdan. Mujeres perfectas que seguirán apareciendo en el desfile de 2001 con la destacable Eva Herzigova o Heidi Klum, que ha llevado hasta en tres ocasiones el Fantasy Bra y que ha permanecido en la firma los años suficientes para terminar haciendo el ridículo con una edad bastante avanzada y un cuerpo que ya no era el exigido.

En 2002 abría el desfile Gisele. Llegaba al final de la pasarela, levantaba la barbilla y se iba. No sonreía. No le hacía falta. En este espectáculo había mujeres hermosas sin tanto maquillaje y con cuerpos naturales sin excesivos detalles en los diseños. Eran elegantes y no había cantantes estorbando como lo hacen ahora. Es la época en la que surge una nueva generación de tops encabezadas por rusas y brasileñas. Estaban la exótica Liya Kebede, Ana Beatriz Barros con su mirada a medio camino entre cansada y triste. Tyra Banks bailando flamenco o la imponente Eugenia Volodina con su nariz puntiaguda. También Naomi Campbell, con su cuerpo único y su andar espectacular, que en 2003 cerró dos segmentos y abrió uno pero nunca se llevó un Fantasy Bra. Este año fue para Heidi de nuevo. El primer segmento es absolutamente feroz con la música y las modelos. Sabían que eran sexies y no tenían que soplar besos o saludar a la audiencia para probarlo.

2005 es sin duda el mejor desfile de todos y con el mejor opening no solo de Victoria’s Secret sino de cualquier desfile. Gisele aparece de una caja de regalo gigante vestida de ayudante de Santa Claus y camina con tanta fuerza que no le hace falta pestañear para dominar la situación. A Adriana Lima no le sobra con ser la mujer más guapa del mundo sino que aquí además está más bella que nunca. Hay modelos que sirven para fotografía, otras para pasarela, y luego está Natasha Poly que merece mención aparte por ser una mujer todoterreno haciendo su primera aparición en este desfile. Primera aparición también de Doutzen Kroes. Y de Izabel Goulart que sigue manteniendo la misma postura al final de la pasarela desde entonces. Inguna Butane, Fernanda Tavares, Caroline Wimberg, Caroline Trentini, Raquel Zimmerman. Estas mujeres eran diosas y lo sabían. Poderosas e inaccesibles. Tyra fue sabia y se marchó a tiempo este año para no contemplar cómo se hundía el barco y Gisele le siguió muy de cerca en 2006 con el último buen desfile que se recuerda. Volvió a hacer acto de presencia abriéndolo de nuevo sin prestarle atención ni dirigir una mirada a Justin Timberlake que cantaba en el centro de la pasarela y compartió backstage con recién llegadas como Miranda Kerr, que después se convertiría en la máxima estrella de la firma por ser la esposa de Orlando Bloom. Ahora parece que todo el mundo ama la mediocridad y quieren ver solo rostros bonitos lanzando besos.

Ya en 2007 comenzaron a desperdiciar a lo mejor que tenían. A Flavia de Oliveira la hacen desfilar en Pink, la línea dirigida a las más jóvenes y uno de los segmentos con menor importancia en el desfile donde normalmente se encuentran todas las recién llegadas. Adriana parece que lo levanta con su opening y mirada cautivadora capaz de atraer a la audiencia. Aparecen Candice Swanepoel, Behati Prinsloo y Lindsay Elligston: las newcomers que hoy ostentan el título de ángeles. Y aunque en 2008 parezca que vuelven a remontar con Lara Stone o Maryna Linchuk,  vuelven a dejar en segundo plano a las más idóneas como Edita Vilkeviciute. También en 2008 vuela un ángel patrio: Clara Alonso sigue el camino de otras españolas como Eugenia Silva, una de las ganadoras del concurso organizado por Elite Models, y de Esther Cañadas (que aunque no lo ganó se puso los labios de Angelina Jolie y se llevó por delante a Eugenia, Ines Sastre o Nieves Alvarez, já)

Pero sin duda en 2009 empieza lo peor. Aparecen Erin Heatherton, Lily Aldridge o Chanel Iman en un desfile abierto por Alessandra Ambrosio por primera vez y que probablemente sea la última que lo haga. Parece que comienza a verse descaradamente el intrusismo y enchufismo en esta pasarela con Marisa Miller llevando el Fantasy Bra como mayor exponente. En 2010 ya sacan a Behati de Pink, Candice comienza a ser la protagonista absoluta del show, los artistas comienzan a ser más importantes que las modelos y hasta se burlan de Karolina Kurkova dándole dos pases sin apenas importancia y sin anunciar su vuelta después de un par de años ausente en el desfile. Ya en 2011 es Candice quién lo abre. Llega Karlie Kloss y los únicos ángeles con personalidad y actitud que quedan parecen ser Alessandra, Doutzen y Adriana.

Aunque el de 2012 parece que compite en cuanto a bochornoso con el desfile de 2009. Adriana no está recuperada de su embarazo pero su presencia es necesaria para dar un poco de impulso al desfile. El Fantasy Bra se lo lleva Alessandra (por fin), que siempre ha sido la gran maltratada de la firma teniendo que soportar que a otras les den más protagonismo que a ella llevando más de diez años ahí. Y 2013 ya es un concierto de Taylor Swift, y Jessica Hart expresa su opinión diciendo que las modelos desfilan y las cantantes cantan y la despiden.

Y hoy llega a internet el de 2014. Me encuentro a Adriana apagada y sin brillo, Alessandra está quemada aunque este año comparta Fantasy Bra con su amiga del alma (aunque siempre hubo rumores de que eran grandes rivales). Parece que ya ha llegado el momento de que ambas se marchen y dejen paso a una nueva alineación de ángeles carismáticas y exuberantes como Behati y Karlie. ¿Ironía? Sí. ¿Realidad? También.

Las leyendas urbanas de Victoria’s Secret dicen que sus ángeles son elegidas en función de lo atractivas que son para las mujeres y no para los hombres pero Ed Razek jamás se ha perdido un casting. Evitan celebridades pero dan a Taylor Swift más minutos en pantalla que a todas las modelos juntas. La estatura ideal es de 1,78 pero Alessandra apenas supera el 1,76.

No sé de quién será la culpa de este declive que ha sufrido la firma y las modelos que la representan. Tal vez las modelos no tengan nada que ver y son los fotógrafos o cazatalentos los que eligen chicas sin personalidad. Hoy en día las modelos no tienen tanto carisma. Parece que solo buscan conseguir campañas con L’Oreal o Lancome y cobrar varios millones a cambio. No sienten devoción por la cámara ni buscan ser recordadas sobre fondos neutros. Todavía hoy tú dices “Naomi” y te dicen “Campbell”, pero ¿sabe alguien quién es Behati Prinsloo?

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Behati Prinsloo abriendo el Victoria’s Secret Fashion Show 2014

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